Abuso sexual infantil II Eliff Lara Astorga
¿Cómo saber si nuestro hijo ha sufrido abuso sexual? En primer lugar, mediante la denuncia del niño. De acuerdo con el investigador Bill Gillham, sólo un pequeño porcentaje de las acusaciones hechas por un chico resulta falso. También es importante detectar los cambios súbitos en el comportamiento y el ánimo del menor, como pesadillas, miedo, irritabilidad, bajo rendimiento escolar, tristeza, encierro en sí mismo, intentos suicidas, etcétera.
Con todo, sólo un experto puede determinar si esas señales indican un abuso sexual o si apuntan a otras causas. Esto se logra mediante una entrevista realizada por un especialista capaz de detectar las evidencias suficientes (empleo de lenguaje propio de la edad infantil, descripción pormenorizada del hecho, demostración de lo sucedido con muñecos especiales).
Por otro lado, en ocasiones se requiere la revisión y el dictamen de un médico, quien buscará las probables lesiones físicas. Finalmente, es útil tomar en cuenta el contexto familiar y social del posible agredido, con el fin de localizar factores de riesgo: ¿vive con un padrastro o madrastra?, ¿pasa mucho tiempo solo?, ¿su relación con la madre es problemática?, etcétera.
¿Cómo podemos prevenir un abuso? La base de ello es una adecuada educación sexual desde la infancia. Desde el primer año de vida conviene ir marcando gradualmente una frontera entre el cuerpo del pequeño y el del adulto.
Es decir, debemos disminuirlos juegos que impliquen contacto físico entre el menor y los padres. Ya antes de la entrada del pequeño a preescolar, podemos fomentarle algunas normas de pudor (no andar desnudo en la casa o afuera, cambiarse de ropa aparte).
También es bueno mostrarlecómo no es malo tocarse los genitales, siempre y cuando se haga en privado y nunca a otra persona. Con ello lograremos librarlo de sentimientos de culpa capaces de hacerlo callar si ocurriese un eventual ataque.
Así, a partir de los cincoaños debemos enseñarle al infante a alejarse de los desconocidos, a no aceptarles regalos ni a guardarles secretos.
Al mismo tiempo, es indispensable instruirlo para decir "no" y denunciar a quien intente tocarle los genitales, desnudarlo, u obligarlo a hacer cosas como las mencionadas más arriba (es necesario decírselo sin asustarlo o incomodarlo).
Sin importar si se trata de un extraño, un maestro, un sacerdote o un familiar, el menor debe aprender a contarles a personas de su confianza cualquier intento de agresión, sin experimentar miedo o culpa.
Finalmente, ¿qué hacer si posiblemente ocurrió un abuso? Si el niño nos lo contó, debemos creerle, aunque es indispensable buscar a un profesional que lo entreviste para poder despejar cualquier duda. También podemos llevar al menor con el médico para realizarle una valoración. Y, lo más importante, denunciar el hecho ante las autoridades, con el fin de abrir una investigación y poder detener al agresor. Con ello evitaremos nuevos ataques a otros chicos.
Para ampliar la información consúltese:
Brunet, Christine y Anne-Cécile Sartati. Pequeños problemas y grandes cuestiones. De 1 a 7 años, ¿qué decir, qué hacer? Barcelona,Medici, 2003.
Gillham, Bill. The Facts About Child Sexual Abuse . London, Cassell, 1991.
Lammoglia, Ernesto. Abuso sexual en la infancia. Cómo prevenirlo y superarlo. México, Grijalbo,1999.
Embarazada.com
http://www.embarazada.com/Bebe0013.asp
Palabras clave:
Abuso sexual, infancia, prevención, diagnóstico, educación sexual, denuncia.
Resumen:
Las maneras de diagnosticar si hubo o no un abuso sexual incluyen el testimonio del niño, la entrevista con un experto, la revisión médica y la percepción de cambios súbitos en el comportamiento del niño. Asimismo, una adecuada educación sexual (libre de culpas inútiles) es la base de la prevención de un ataque a nuestros hijos.